viernes, 3 de septiembre de 2010

Déjà vu


Simetría inversa
-pero simetría al fin-
la de nuestros nombres
En el cóncavo y convexo
de los cuerpos
la luna,
redondeadora de sueños,
se esconde cada vez más
y una fría turbulencia
comienza a desmenuzar la aurora…
Sola,
una lágrima se derrite
antes de nacer
y el pañuelo blanco
se suicida
por no tener trabajo
ni compañía.
Es así
como se escriben las historias:
déjà vu
y luego el génesis
una vez más…

© Jenny Wasiuk

viernes, 18 de junio de 2010

45º round


Mis ganas
besan la lona
y las dos tiramos los guantes
en la oscura esquina
del cuadrilátero.
Nos miramos
con ojos casi vencidos
y sin decir más
nos escurrimos
hacia la platea
en espera del próximo round

© Jenny Wasiuk

domingo, 6 de junio de 2010

Nació "Cardinales"!!!

Presentación de CARDINALES 14 de mayo de 2010 Paseo Bosetti - Posadas - Misiones - Argentina

Algo de nosotras:

Carta de Navegación

Somos antípodas, paradas a pies descalzos en cada margen opuesto de la vida, somos mujeres, somos viento, somos preguntas.
Elegimos definirnos en las diferencias (N-S-E-O) y nos encontramos unidas en el centro mismo de la palabra para descubrirnos complementarias en oposición, en nuestros temas que se conectan en la intermitente fijación de sabernos puntos cardinales que sostienen. Puntos al fin, imprescindibles para descifrar el laberinto incierto que es la vida.


Para adquirir la obra, por el momento deberá contactarse con las autoras:

Norte: Dana Salas

Sur: Beatriz Bordón

Este: Jenny Wasiuk

Oeste: Vanessa Vargas Velazquez

Sitio web:
http://www.cardinales2010.blogspot.com/

viernes, 9 de abril de 2010

Otoño


Entre pestañas tupidas
y prolijamente maquilladas
se descuelga, tímidamente,
una vieja nostalgia.
Resbala distraída por el pómulo.
Aterriza en el cuello de la camisa
y se desvanece, como el pasado,
entre pañuelos blancos y salados besos.

El otoño siempre me produce el mismo efecto…

© Jenny Wasiuk

viernes, 2 de abril de 2010

Abril


Las hojas levantan vuelo, abandonando el tibio regazo que las vio nacer.
Un mundo fascinante de libertad las espera, y así van, girando y girando, tras sus sueños.
El árbol, con ternura infinita, las ve marcharse, ocultando su cabeza llorosa entre las despojadas ramas.
Una madre llega a la estación acompañando a su largo muchacho, con ojos de niño y rostro minado.
Mientras él disimula el pánico riendo fuerte y prometiendo victoria, ella se deshace en recomendaciones y mocos. El joven y las hojas levantan vuelo.
Árbol y madre se quedan, con los brazos en alto como estatuas grotescas, despidiendo al fruto de sus cuerpos. El otoño apresuró el paso.

Las hojas abonaron la tierra del parque.
El joven, en Malvinas, abonó una utopía.
Nosotros, cada 2 de Abril, nos prometemos más memoria…

© Jenny Wasiuk

domingo, 28 de marzo de 2010

Grito



Desde el fondo fetal de la impotencia
surge este ser que hoy te espanta.
Surge despojado de obediencia
y viene a desnudarte la autocracia.
Tiene navajas en las manos blancas
y vampírica sed de justiciero.
Tiene en los ojos fresco aguacero
de rebeldes salitres guerrilleros.

Tiene una pluma impaciente y obstinada
por manchar de tinta lo que escondes
y en la boca le espuman los ultrajes
a tu pueblo inocente y postergado.

Este ser al que temes y soslayas
Se llama, simplemente…
LA PALABRA.

© Jenny Wasiuk

Pyporepó, mi tercer "hijo"

El 24 de Febrero, en el marco de la "10a Feria del Libro Chaqueño y Regional" tuve la oportunidad de presentar mi tercer libro: PYPOREPÓ (las huellas de mis manos), editado por mi amigo Theo Barrios, de Eldorado (Th Barrios-Rocha Ediciones)
Pyporepó

Qué extrañas consignas las incitan?
Qué lóbregos relámpagos?
Qué espectros?
Qué lluvias arcaicas?
Qué simas sin cima?
Qué oscuridad deslumbrante?
Qué salvajes instintos
renacen indomables
en este entorno hipotecado?
Sólo sé que mis manos
inquietas y enardecidas
garabatean persistentes
en el escenario oblicuo de la vida.

© Jenny Wasiuk

lunes, 29 de junio de 2009

Priscila


…Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.
(Neruda)



No hubo anuncio,
ni festejo, ni arrebato.
No hubo espera,
ni cajas de colores
llenándose de sueños y esperanza.
No hubo angustia,
ni alegría, ni revuelo…
No hubo colina creciente ante las ansias
ni un nido preparándose al cobijo.
No hubo carteles luminosos en los ojos
ni sospecha siquiera de tu arribo.

Sólo llegaste, frágil y pequeña,
agitando con círculos concéntricos
el remanso otoñal en que vivía

© Jenny Wasiuk

martes, 5 de mayo de 2009

Elección



Los esclavos sueñan
romper las cadenas
y se preparan en silencio
purgando la condena.

Los capangas se jactan
de su docilidad.

Mientras, detrás del muro
y en el cuarto oscuro
la venganza acecha
disfrazada de boleta.

© Jenny Wasiuk

martes, 21 de abril de 2009

Polizón


Arribé a tus galaxias de pasión
Estacioné en sus hondonadas
Fui ciudadana de tus recintos
renunciando a mi origen
divergente y solitario
Radiqué mis besos en tu boca
Mudé mis sueños a tus valles
Instalé tus caricias
en cada centímetro de mis ansias
y renuncié a todo por tus ojos
Ahora navego
extranjera por el mundo
Indocumentada y polizón en todos lados
Con la boca reseca de tus besos
y la piel baldía de cariño…
Con la mochila llena de recuerdos
y el corazón negándose
-sistemático-
a tu ausencia.

© Jenny Wasiuk

domingo, 15 de marzo de 2009

Ultima voluntad



¡Bienaventurados, bienaventurados los dignificados por la dignidad glacial de la muerte, los invulnerables ya por los hados, una y misma coda ya con el Dios fuerte! Amado Nervo



Si me voy un día
-que seguro me iré-
no te apenes, acepta mi partida...
Despídeme como al arroyo
que pasa cantando frente a tus ojos
y vuelve siempre
convertido en lluvia
para acompañarte
en la alegría de estar vivo...
Recuerda siempre
que todo lo hice
cuando y como quise,
hilvané mi camino
con retazos y matices
vistiéndome de primavera
lloviéndome en cada tropiezo
acunando las ternuras
encogiéndome con el dolor
ardiendo con la injusticia
trenzándome con las penas
disparando mis verdades
ignorando las censuras
eligiendo las ausencias
endulzándome en tu boca
bailando con mis sueños
amamantando nueva vida
renovándome con el silencio
desnudándome en cada verso...
Si me voy un día
como semilla que lleva el viento
germinaré en tu corazón
para vivir en tus recuerdos...
Déjame dormir
como duerme la oruga
que espera la primavera
para convertirse en mariposa.
Déjame marchar
hacia la meta final
sabiendo que algún día
allí me encontrarás.
Si me voy un día
simplemente
despídeme con una sonrisa
no me retengas con tu dolor
y déjame volar hacia el sol

© Jenny Wasiuk

domingo, 2 de noviembre de 2008

Des-interés




El dorado demandó al río por ponerse un calzón de cemento e impedir visitar y fecundar a su amada en celo, la que terminó seducida por un bagre y tuvieron hijos bigotudos.
El río se defendió diciendo que no es un calzón, sino un cinturón de castidad que le pusieron los políticos para evitar la superpoblación de peces y de humanos en los países vecinos.
El político se lavó las manos con agua mineral –la del río está muy contaminada- y acusó a los hombres de reproducirse indiscriminadamente y consumir demasiada energía.
Los hombres acusaron al Ministerio por no proveer televisores y condones suficientes a la población. El Ministerio adujo la falta de caucho por el desmonte del Amazonas y que los fabricantes de televisores están de huelga por tiempo indeterminado.
El juez, rascándose la ingle, dictaminó que provean anticonceptivos gratis a todas las hembras de dorado que están de este lado del río y dio por cerrado el caso.
(Dicen por ahí que el dorado se suicidó por cornudo y las aguas bajan cada vez más turbias)

Lo que me cambió la vida fue la falta papel para escribir, por el desmonte del Amazonas, así que comencé a hacerlo en una computadora que ocupa la energía producida por el cinturón de castidad del río, que compramos al Brasil a buen precio.
Ahora publico gratis en internet y mis poemas de amor son leídos en todo el mundo…

Tal vez un día de éstos investigue sobre el suicidio del dorado, parece una interesante historia de amor, no?

© Jenny Wasiuk
Ilustración: Ángel Azarmendia

sábado, 25 de octubre de 2008

O-misión...


José no comió ayer
ni comerá mañana.
La calle,
su hogar
lo desprotege
y baña su alma
con la suciedad
de una sociedad ciega.

Las costras
del resentimiento futuro
jamás se quitarán...

© Jenny Wasiuk

Semáforo


En las sucias manitos
apoyadas en el parabrisas
veo la moneda del futuro
escatimando sustento...

© Jenny Wasiuk

martes, 21 de octubre de 2008

Vieja casa... (sin almanaques)


Ya no acunas vida
en tus entrañas,
ni esa algarabía que bullía
cuando te habitaba.

Hoy tan sólo eres
tabla sobre tabla
cobijando los recuerdos
de mi niñez lejana.

Y, a pesar del abandono,
sigues en pie –
como proclama-
desafiando al tiempo,
cargada de ausencias
y con mis duendes-niños
habitándote aún,
sin reclamar nada.

© Jenny Wasiuk

sábado, 18 de octubre de 2008

A mi Madre




Fui partícula.
Germiné indefensa
en el profundo cuenco
de tu vientre fecundo.
Me empapaste con amor infinito,
guiaste paciente
cada brote travieso,
y recortaste amorosa
mis espinas
hasta convertirme
en el árbol que soñaste alguna vez.

Hoy estoy de pie,
con esta sólida corteza
-casi imbatible-
y ramas colosales
que cobijan con ternura
jóvenes arbustos.

Pero el corazón…
Ah, el corazón!!
Me diste uno tan blando
que se desgarra inexorable
ante las injusticias…

Desde la selva de mis días
sólo puedo decirte:
Mamá, gracias por tus ramas…
aunque ya no cobijan como antes
y a veces siento frío…

© Jenny Wasiuk
Octubre de 2008 – Día de la Madre

martes, 23 de septiembre de 2008

Libertad


A Rulo, que estrena alas

Estuvieron juntos desde el principio. Inseparables. Incondicionales.
Compartieron alegrías y tristezas. Amores y desamores.
Fueron y vinieron por la vida haciendo lo que se les vino en gana, disfrutando cada instante o padeciéndolo, siempre con intensidad… con desenfado.
Estudiaron, aprendieron, crecieron y se hicieron notar en una sociedad distraída y desinteresada.
Dejaron una huella imborrable en muchos corazones.
Pero un día… un nefasto día… el cuerpo se cansó de obedecer a la mente... y desde entonces comenzó a alejarse cada vez más.
Primero la acompañaba de mala gana, quejoso y dolorido, hasta que al final ya no se movió más.
Se convirtió en su cárcel. La aprisionó en un cuarto de dos por dos. En un cráneo que a veces sentía que iba a estallar.
Por eso decidió partir….
Porque la vida ya no era vida y la muerte sólo liberación.
Hoy, su mente vaga libre entre quienes lo amaron, y el cuerpo… alimenta las raíces amargas de un viejo lapacho.

© Jenny Wasiuk

viernes, 15 de agosto de 2008

Resurgiendo


Mis musas
viudas de mí
andan rondando
esta tumba/cama
donde amontono
mis muertes diarias
hasta que el sol
-afilado-
me inyecta
una que otra esperanza
por las mañanas...
Al caer la tarde
vuelvo al útero de la tristeza
y ellas
-mis viudas-
hacen una ronda de tinta
y me tientan...

Parece que un día de éstos
voy a nacer otra vez.

Ya siento a mi alrededor
algunas que otras
con
trac
ciones

© Jenny Wasiuk

jueves, 19 de junio de 2008

Interrogante...



Amor...
Cómo será, me pregunto,
franquear el amanecer entre tus brazos
y transitar tu país de abrazos
hasta hallar, en un rincón lejano
un hueco donde quepan mis anhelos
y un infinito pecho de caricias
que cobije mis erráticas quimeras?
Cómo será mojar mis pies
en tu río de pasiones
que fluye, vasto y complaciente
por un cauce de caricias
fundando pueblos de ternura
y germinando las rosas del deseo?
Cómo podré negarme
a sembrar trigo en tus colinas
y cosechar besos recién horneados
tras el límite de tus labios?
Cómo será sucumbir
a tus palabras
que ofrecen un refugio tibio
y serenamente se instalan
en el cuenco de las manos
tornándose en hoguera,
avivando ilusiones postergadas?

Cómo llegar hasta tu huerto?
Cómo encontrarte en este día incierto?
Cómo seguir el mapa que trazaron mis sueños
sin perder las esperanzas,
si con sólo invocarte,
hoy no me alcanza?

© Jenny Wasiuk

viernes, 13 de junio de 2008

Mi luna




Habéis de saber que en cuitas de amor, por una mujer padezco dolor.
Esa mujer es la luna, que en azar de amable guerra,
va arrastrando por la tierra mi esperanza y mi fortuna.
Leopoldo Lugones

Ah, poeta enamorado
de lejanas e imposibles
fuentes de amor y bruma,
dejaste huellas profundas
de tinta y sangre preñadas
metaforeando tu pluma
con amargas pinceladas.
Amor imposible y lejano
ése que tanto proclamas,
amor que no ha sido en vano:
sembró de luces tus versos
infectándome, iracundas
de tus plateados sueños,
que subyugaron mi alma
trocándome en esclava
de su altivez y prestancia.

© Jenny Wasiuk
A Leopoldo Lugones, en el aniversario de su nacimiento. A todos mis amigos escritores en su día.