viernes, 15 de agosto de 2008

Resurgiendo


Mis musas
viudas de mí
andan rondando
esta tumba/cama
donde amontono
mis muertes diarias
hasta que el sol
-afilado-
me inyecta
una que otra esperanza
por las mañanas...
Al caer la tarde
vuelvo al útero de la tristeza
y ellas
-mis viudas-
hacen una ronda de tinta
y me tientan...

Parece que un día de éstos
voy a nacer otra vez.

Ya siento a mi alrededor
algunas que otras
con
trac
ciones

© Jenny Wasiuk

jueves, 19 de junio de 2008

Interrogante...



Amor...
Cómo será, me pregunto,
franquear el amanecer entre tus brazos
y transitar tu país de abrazos
hasta hallar, en un rincón lejano
un hueco donde quepan mis anhelos
y un infinito pecho de caricias
que cobije mis erráticas quimeras?
Cómo será mojar mis pies
en tu río de pasiones
que fluye, vasto y complaciente
por un cauce de caricias
fundando pueblos de ternura
y germinando las rosas del deseo?
Cómo podré negarme
a sembrar trigo en tus colinas
y cosechar besos recién horneados
tras el límite de tus labios?
Cómo será sucumbir
a tus palabras
que ofrecen un refugio tibio
y serenamente se instalan
en el cuenco de las manos
tornándose en hoguera,
avivando ilusiones postergadas?

Cómo llegar hasta tu huerto?
Cómo encontrarte en este día incierto?
Cómo seguir el mapa que trazaron mis sueños
sin perder las esperanzas,
si con sólo invocarte,
hoy no me alcanza?

© Jenny Wasiuk

viernes, 13 de junio de 2008

Mi luna




Habéis de saber que en cuitas de amor, por una mujer padezco dolor.
Esa mujer es la luna, que en azar de amable guerra,
va arrastrando por la tierra mi esperanza y mi fortuna.
Leopoldo Lugones

Ah, poeta enamorado
de lejanas e imposibles
fuentes de amor y bruma,
dejaste huellas profundas
de tinta y sangre preñadas
metaforeando tu pluma
con amargas pinceladas.
Amor imposible y lejano
ése que tanto proclamas,
amor que no ha sido en vano:
sembró de luces tus versos
infectándome, iracundas
de tus plateados sueños,
que subyugaron mi alma
trocándome en esclava
de su altivez y prestancia.

© Jenny Wasiuk
A Leopoldo Lugones, en el aniversario de su nacimiento. A todos mis amigos escritores en su día.

martes, 12 de febrero de 2008

Puertas


Hay puertas para salir:
huyendo,
evadiendo,
buscando libertad
yendo tras un sueño…

Otras para entrar:
a la vida,
al dolor
a la ausencia
al amor…

Ahora, aclarame por favor,
cuando abriste aquella puerta de jueves:
¿llegabas o te ibas?

Todavía no logro descubrir
si estás dentro
o fuera
de mi corazón.

© Jenny Wasiuk

domingo, 13 de enero de 2008

Credo


Acaso soy
menos hija de esta tierra
por las rosas blancas de mi piel?
-las rosas crecen en todas partes-
Seré menos hermana
por el trigal de mis cumbres
o esta torpe boca mía
que enmudece
ante tu lengua madre?

Tu y yo hemos mamado
el ilex y la savia,
nos endulzó la boca
el güembé y la yabuticaba

Por eso afirmo
siento
palpito
que esta tierra nos hermana!!!

© Jenny Wasiuk

domingo, 18 de noviembre de 2007

Despedida


Al tío Tolio, que “voló” a la tierra sin mal

Deshilachabas nieves
con tus manos cansadas
mientras tejías nostalgias
e historias reiteradas.
Filosofabas con Dios
y recitabas salmos
en el silencio amarillo
de tu otoñal placidez.
Quisiste volar con las uvas
una mañana de noviembre
y encaramado al parral
desplegaste las alas
-setentinas, gastadas-
partiendo a esa tierra
donde transitarás

sindolor
sinangustia
sinmemoria

para siempre.

© Jenny Wasiuk

miércoles, 17 de octubre de 2007

Instrucciones para beber un poema


Doble bien el papel,
-preferentemente manuscrito-
y colóquelo en el fondo de una taza.
Vierta sobre él sueños hirviendo
a los que habrá agregado
gotitas de rocío
y un poco de imaginación.
Deje reposar un rato
hasta que comiencen a flotar
algunas metáforas en forma de hilo flojo…
(Si es un poema de amor,
puede agregarle unas gotitas de limón
para no empalagarse;
si es de desamor,
endúlcelo para no agriarse.)
Cuando esté tibio
bébalo despacio,
pero de una sola vez.

Si siente un leve ardor en la garganta
es porque el poema
ha logrado su objetivo.

© Jenny Wasiuk

Condenada...


Condenada
a distancia perpetua de tu boca
sin recurso ni amparo,
me alego emoción violenta
y te beso
con algún poema
de vez en cuando.

© Jenny Wasiuk

Lluvia


Con el tiempo, he aprendido a guardarte bajo siete llaves en el sótano profundo de los recuerdos.
He aprendido a beber la luna, sin que tu piel se escurra entre la bruma.
He aprendido a saborear el vino en soledad, y a Cortázar, y a Neruda…
He aprendido a sobrevivir los fines de semana de asfalto y cemento, a las noches de pies fríos y al solitario mate amanecido.
He aprendido a no tener arco iris, a escarcharme la piel, a dormir sin tu boca.
He aprendido a no extrañarte, a no buscarte, a no llorarte.
Pero la lluvia…
Ah, la lluvia!!
Cuando la humedad invade salvajemente mis sentidos, bajo -inexorablemente- a las catacumbas de la memoria y te busco en la verde espesura, en los charcos espejados de silencio, en la brevedad selvática de las madrugadas.
Y siento la sal de tu cuerpo resbalando nuevamente por mis ríos.
Un tornado de sensaciones me vuela las ideas, se tensan las cuerdas y una vieja melodía se cuela por las grietas, aún abiertas, de mi coraza.
Nada impide que te reviva cada vez que llueve.
Nada...
Hasta no ver el arco iris, volvés a ser, en mi cuerpo, la otra piel.

© Jenny Wasiuk

sábado, 22 de septiembre de 2007

Desnudez


He brotado desnuda
en el corazón rojo
de una tierra sin mal.

Transité sus arterias
en descalza
e inocente niñez
ausente de memorias,
hasta el límite
de la ingenuidad
donde tuve que vestirme
-irremediablemente-
con máscaras de silencio
de obediencia
de miedo
de culpa
de madre responsable

Desde entonces
comencé a morir
sin sombra ni rumbo
desandando la esperanza
perdida
asfixiada
invisible…

Hasta que un día
volví a desnudarme
en poesía…

© Jenny Wasiuk

Desprendimiento


Esta mañana
mis besos amanecieron vestidos
y la penumbra de desvistió de tu perfume
dejando pasar el sol.

Esta mañana supe que debía dejarte ir…
Sólo abrí la ventana
y salieron en bandada tus recuerdos
guardados celosamente
debajo de la almohada.

Ahora sólo me queda
volver a vestirme de mí
y salir a enfrentar el mundo
desnuda de vos.

© Jenny Wasiuk

lunes, 17 de septiembre de 2007

Voy...


Y así voy
tropezando por la vida
Alimentándome con poemas de otros
o vomitando algunos versos
de vez en cuando
Empañando mis ojos
con humo de cigarrillos
o de civilización
Bañándome con rocío
o con las aguas contaminadas del río
Respirando los jardines
o cloacas a cielo abierto
Transpirando por dinero
o por el calentamiento global

En esta ausencia de oxígeno,
en este ocaso de paz
frente a esta pantalla radiactiva
sólo me pregunto:
cuál de ellos me matará primero?

© Jenny Wasiuk

Carita sucia


Carita sucia...
manitos heladas
tacuarita el cuerpo,
barriguita hinchada
tus descalzos pies
pisan la calzada
corriendo entre autos
que el semáforo para.

Carita sucia...
manitos heladas
no tienes la culpa
y sin embargo cargas
con tantas angustias
de vidas pasadas
el hambre de muchos
hoy pesa en tu alma.

Carita sucia...
manitos heladas
no pudiste escapar
a la suerte echada
las ruedas del mundo
arrollaron tus sueños
derramaron tu sangre,
quebraron tus huesos.

Carita sucia...
manitos heladas
te lloran chivatos
con sus rojas lágrimas
te llora la esquina,
te lloran mis ojos
te piden perdón
por tantos despojos.

Carita de luna...
manitos de hada
hoy vuelas cual ángel,
no hay frío en tu alma
ya no tienes hambre
ni te falta almohada
ya no tienes prisa
ni el semáforo llama...

© Jenny Wasiuk